sábado, 25 de octubre de 2008

Educación sexual.

La educación sexual tradicional era, en general, informal, poco sistemática y acientífica, propagadora de falsos mitos y tabúes, inadecuada y deformadora. Ha limitado más que potenciado la vivencia placentera del sexo, que solía quedarse condicionada a la reproducción Hoy en día, esto ha cambiado bastante la información está al alcance de todos, hay mayor permisividad ante las relaciones.
Sin embargo, los problemas no han disminuido, sino que, todo lo contrario, la situación es cada vez más compleja. Han aumentado los embarazos adolescentes y las enfermedades de transmisión sexual, y los jóvenes no se sienten mucho mejor que sus padres a la hora de iniciarse en la sexualidad Evidentemente, no basta con que la juventud reciba información a través de los medios de comunicación.
No se trata, pues, de cuánto se sabe sobre este tema, sino de cómo se vive y con quién se comparte. Es decir, de formar a cada joven para que incluya la experiencia sexual en el seno de una relación afectiva. En realidad, es algo parecido a la seducción, en la que no influyen tanto los dones que nos da la naturaleza como el uso apropiado que cada uno hace de ellos

El uso de la píldora como método anticonceptivo hace a la joven responsable de sí misma sabe que la toma, y no depende de su pareja para sentirse segura.

Las campañas informativas insisten que el virus del sida se transmite por la leche materna, el flujo vaginal, la sangre, la menstruación y el semen, tanto en relaciones homosexuales como heterosexuales.

El preservativo es un método anticonceptivo muy eficaz, que además evita el intercambio de microbios (gonorrea, sífilis) y el contagio del virus del sida durante la relación sexual.

Chicos y chicas deben controlar su propia salud y conocer los riesgos de las relaciones sexuales para cuidar mejor de ellos mismos y sus parejas, sean éstas ocasionales o estables.

Las chicas arriesgan más que los chicos en las relaciones sexuales; por eso, sienten más miedo ante la opinión de sus padres al regresar a casa tras una escapada amorosa Pero son ellas mismas las que han de estar alerta y protegerse frente a los riesgos que comporta una aventura sexual.

Cuando hay confianza en la relación entre padres e hijos, las cosas son siempre más fáciles Lo desconocido no se imagina tan peligroso, lo vivido puede ser compartido y acompañado por diálogos reconfortantes, y la travesía hacia la edad adulta se hace estando algo menos solo.

SIN CULPABILIDADES Y CON RESPONSABILIDADES

Las primeras experiencias sexuales suelen ser fuente de preocupaciones para los jóvenes. Si la familia ha transmitido mensajes y actitudes positivas respecto a las relaciones sexuales, el adolescente podrá disfrutar de ellas con la pareja elegida sin remordimientos o ansiedades. Pero esto es algo bastante infrecuente.
Los adolescentes viven un momento crítico, que les supone un gran esfuerzo psíquico para asumirse a sí mismos con todas sus contradicciones. Las primeras relaciones sexuales ponen a prueba lo vivido anteriormente, los prejuicios y temores, los mensajes paternos acerca de lo bueno y lo malo de la sexualidad, la vergüenza y el miedo. Además de tener que controlar los temores infundados y los sentimientos de culpa, deben enfrentarse a un mundo terrenal complejo, donde la experiencia de placer debe estar protegida de riesgos evitables.

AVANZANDO EN LA TOLERANCIA y LA EXPERIENCIA DEL PLACER

En una sociedad libre y democrática ninguno de sus miembros debería ser atacado porque piense, sienta o actúe en forma distinta a la mayoría Aceptar y tolerar las diferencias es un largo camino en el que se ha avanzado bastante en los últimos años.
La sexualidad es la función que más controversias, normas, juicios, costumbres y delitos ha motivado No hay un acuerdo universal acerca de lo que es “normal” (sano) y lo que es “moral” (correcto) Cada época, religión, cultura o sistema de ideas elabora sus propias normas de conducta sexual, atendiendo a intereses, costumbres o prejuicios dominantes en ese momento. Para el psicoanálisis, todo empieza al nacer con un cuerpo de varón o de mujer, la criatura humana se forja en el seno de una pareja paterna que lo acoge, de donde adquiere sus aspectos masculinos y femeninos, y su identidad sexual, para así elegir las características del objeto erótico en la fase adulta No se trata, pues, de lo que está bien o de lo que está mal, sino de «cómo está" lo que siente cada persona si hay bienestar o sufrimiento, si hay placer o displacer. De este modo, cada uno podrá -o no- tolerarse a sí mismo y tolerar a los demás en sus opciones vitales y amorosas. Esto incluye la homosexualidad quien tiene un fuerte prejuicio discriminatorio contra los homosexuales, no puede menos que sentir pánico ante los propios y normales componentes homosexuales de su personalidad. A su vez, ese miedo incrementa el odio, porque necesita «sacar fuera de sí,) estos sentimientos y destruirlos, castigando y agrediendo a la minoría sexual que los representa. Sólo conociéndose mejor a sí mismo puede uno tolerarse mejor, aceptar mejor las diferencias y escoger responsablemente la mejor experiencia del placer.
La seducción responsable no se basa en el engaño o el apresuramiento oportunista, sino en el mutuo conocimiento y la aceptación sincera del otro como pareja sexual, lo que incluye que entre ambos se discuta y se decida qué método anticonceptivo utilizar

¿QUE SON LAS ENFERMEDADES DE TRANSMISIÓN SEXUAL?

Las enfermedades de transmisión sexual, o ETS, como suelen abreviar los expertos, son un grupo de dolencias infecciosas, causadas por diferentes tipos de microbios, cuyo denominador común es que se contagian preferentemente durante las relaciones sexuales. Algunas, como la hepatitis B y el Sida, se transmiten también a través de la sangre. Una gran parte de estas enfermedades se centran en los genitales de ambos sexos. Pero, en algunos casos, también pueden verse afectados otros órganos o zonas, como el hígado, el intestino, las articulaciones, el sistema inmunológico, etc.

Este grupo de enfermedades no es homogéneo en sus consecuencias. Algunas pueden llegar a ser graves, causando dolor crónico, esterilidad e incluso la muerte. En cambio otras, si se tratan a tiempo, no son perjudiciales. La clave está en diagnosticarlas a tiempo, ya que se propagan rápidamente.
Se cree que la extensión de las ETS está relacionada con la falta de información y por consecuencia de precaución. Asimismo, se apunta que la mayoría de los casos se dan en personas con una edad comprendida entre los quince y los treinta años.

¿CUALES SON LAS ETS?
Las enfermedades de transmisión sexual más frecuentes o conocidas son las siguientes:

. Gonorrea o gonococia.
. Sífilis.
. Herpes genital
. Clamidia.
. Tricomonas.
. Cándidas.
. Condilomas.
. Ladillas.
. Hepatitis B.
. Sida
.
Gonorrea o gonococia

La gonorrea es una infección que afecta a un gran número de personas en nuestro país. Está producida por el gonococo , un microorganismo que se encuentra preferentemente en zonas templadas y húmedas del cuerpo (el conducto urinario y el cuello uterino sobre todo). Es una enfermedad venérea, es decir, sólo se transmite a través del contacto sexual directo y no se contagia mediante toallas, baños públicos, piscinas, etc. Hay que estar alerta si se observan los siguientes síntomas: secreción purulenta amarillenta por el pene, sensación de escozor al orinar, aumento del flujo vaginal, dolores abdominales o cansancio. Tiene un tratamiento sencillo y efectivo a base de antibióticos, pero si no se cura a tiempo, la infección puede extenderse a otros órganos y ocasionar consecuencias graves, como la esterilidad.

Sífilis

Antiguamente, era considerada la enfermedad de transmisión sexual más peligrosa, hasta que el descubrimiento de la penicilina por Alexander Fleming en 1928 se convirtió en un tratamiento eficaz para controlarla. Está causada por una bacteria llamada treponema pallidum. La vía principal de transmisión es el contacto sexual, pero también puede contagiarla la madre al feto durante el embarazo, a través de la placenta.
Evoluciona en tres etapas. En la primera, pocas semanas después del contagio, aparecen unas pequeñas úlceras rojizas ( chancro sifilítico) en la zona donde se ha producido el contacto (genitales, ano, boca...). Las lesiones desaparecen poco después. Unos meses más tarde, los treponemas se extienden a través de la sangre por todo el organismo, dando lugar a diversas lesiones generalizadas: manchas en la piel, ganglios inflamados, fiebre, dolor de garganta, pérdida de apetito y malestar general. Estos síntomas pueden desaparecer, incluso sin tratamiento, pero la enfermedad sigue latente. Años después del contacto, la enfermedad continúa la fase latente durante un largo período de tiempo. Si no se aplica un tratamiento, pueden producirse: úlceras en la piel y órganos internos; inflamación de las articulaciones; lesiones de corazón, hígado y sistema nervioso central. Hemos dicho que la sífilis se elimina con antibióticos. No obstante, si no se actúa rápidamente para curarla, existe el riesgo de que las lesiones producidas sean ya irreversibles, cuando se aplique el tratamiento.


Herpes genital

El virus responsable de esta infección es uno de los más difundidos entre los seres humanos. La transmisión se produce generalmente por vía sexual, pero también a través del contacto con las manos. Úlceras, picazón, fuertes dolores localizados en los genitales, escozor al orinar, fiebre y malestar similar al de la gripe, son los principales síntomas. Si no se trata debidamente, puede propiciar el riesgo de contraer diversas enfermedades. Como todas las dolencias de origen vírico, su tratamiento suele ser tedioso en algunos casos. Además, existe la probabilidad de reaparición de los síntomas, especialmente en situaciones de estrés. En caso de embarazo, es necesario mantener un control estricto para evitar daños irreversibles en el niño.

Clamidia

Esta infección se debe a la bacteria Chlamydia trachomatis, que se transmite por contacto con las mucosas vaginales, uretra, recto, boca y ojos, afectando a la uretra en los hombres (uretritis) y al cuello uterino en las mujeres (cervicitis). Sus síntomas son más evidentes en el hombre que en la mujer, aunque no siempre resultan fáciles de descubrir. Se confunden en ocasiones con los de la gonorrea, y son, principalmente: secreción vaginal y dolor en la parte inferior del vientre en las mujeres; en el hombre, inicialmente aparecen secreciones transparentes que se vuelven luego cremosas, así como muchas ganas de orinar y dolor. Se cura siguiendo un tratamiento específico con antibióticos Si no se atiende a tiempo, la infección puede progresar y provocar esterilidad tanto en los hombres como en las mujeres.

Tricomonas

Las tricomonas son unos parásitos protozoos que se ceban especialmente con las mujeres. El hombre puede contagiar la enfermedad, aunque no presente ningún síntoma. Estos microorganismos se transmiten habitualmente mediante contacto sexual. No se descarta el contagio por medio de ropas o toallas húmedas cuando se trata de niñas o ancianas que carecen de los protectores y antisépticos bacilos de Doderlein o los tienen en cantidades mínimas.
Secreción vaginal espumosa de aspecto amarillento y un olor muy fuerte, picor e irritación, son sus principales signos. Actualmente existen tratamientos muy eficaces, que debe ser llevados a cabo por ambos miembros de la pareja.

Cándidas

Tienen en común con las tricomonas un nombre a primera vista inofensivo. Otras semejanzas estriban en que afectan principalmente al sexo femenino y que el hombre suele ser portador asintomático. Pero en esta ocasión, no se trata de un protozoo sino de un hongo, que se asienta en las mucosas húmedas y calientes. La vía de contagio es diversa: relaciones sexuales, ropas, objetos, etc. Algunas circunstancias, como el uso de antibióticos, el estrés, la diabetes o una disminución en las defensas naturales del organismo, favorecen su proliferación. Por lo general, los síntomas femeninos son: aumento de la secreción vagina!, que se torna blanca y espesa, picor intenso, olor fuerte y, en ocasiones, inflamación de las vías urinarias y de la vejiga. El hombre presenta enrojecimiento en el glande y prurito. Tiene un tratamiento rápido y eficaz si lo realizan ambos miembros de la pareja.


Condilomas

Se trata de lesiones verrugosas similares a crestas de gallo, causadas por un virus muy contagioso, y localizadas en la vagina, cuello uterino o genitales externos de la mujer. Otro síntoma es el prurito. En los hombres, la infección puede ser asintomáticas o bien provocar verrugas. Se transmite por contacto sexual y cutáneo. Su curación debe ser llevada a cabo por el ginecólogo con láser, fármacos, electrocoagulación... Es imprescindible acudir cuanto antes al especialista para evitar que se extienda.

Ladillas

Conocidas asimismo con el nombre científico de Phthirus pubis, son unos insectos parasitarios amarillentos, de unos dos milímetros de largo, que viven en las partes vellosas del cuerpo (pubis, axilas...) donde se agarran por medio de las pinzas con que terminan sus patas. Chupan la sangre y ponen sus huevos en las raíces del vello. Producen picaduras que provocan molestos picores. Pueden contraerse mediante el contacto sexual directo con una persona que tenga la infección o por compartir las mismas toallas o sábanas. Se eliminan con facilidad aplicando sobre la zona afectada un insecticida de venta en farmacias. No obstante, si tras aplicar este tratamiento, la infección persiste, debe ser atendida por un especialista.

Hepatitis B

Es una inflamación del hígado. Esta enfermedad se origina por un virus -también por alcohol y medicamentos- que se expulsa a través de la piel y la orina, provocando una infección aguda. Habitualmente, suele curarse, pero también puede hacerse crónica. Los síntomas -fiebre, cansancio, ictericia- aparecen tras un largo periodo de incubación, que puede variar de 50 a 160 días. El contagio se produce por contacto, por medio de heridas, por ingestión, e incluso a través de la placenta de una madre infectada. Ante la sospecha de haber tenido relaciones sexuales con una persona portadora, hay que acudir al médico para averiguar si ha habido contagio y si es conveniente la vacunación.

SIDA

El síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), descrito por primera vez en 1981, es una enfermedad infecciosa que afecta al sistema inmunológico humano, encargado de proteger el organismo de las agresiones externas. Con las defensas debilitadas, queda a merced del ataque de numerosos virus, bacterias, hongos, etc., capaces de provocar graves enfermedades e incluso la muerte. Al agente causante del SIDA se le denomina Virus de la lnmunodeficiencia Humana (VIH).
El Sida se transmite por contagio de una persona infectada a otra sana a través de la sangre, el semen o las secreciones vaginales.
Son situaciones de riesgo: compartir jeringuillas, agujas, y material de aseo como hojas de afeitar, cepillos de dientes, utensilios de manicura, pedicura, etc. Asimismo en las relaciones sexuales con penetración, sobre todo si es anal, el riesgo aumenta si existen lesiones o heridas por las que pueda penetrar el virus. Las mujeres gestantes contagiadas tienen muchas probabilidades de infectar a su hijo durante el embarazo, el parto o la lactancia. Pueden optar por acogerse a uno de los tres supuestos que contempla la ley del aborto o continuar con el embarazo, sometiéndose a un tratamiento para reducir los riesgos de transmisión. Se considera que no existe riesgo en las transfusiones de sangre, ya que actualmente están controladas por el sistema sanitario.
Aunque, gracias a la investigación, ha aumentado la esperanza y calidad de vida de los afectados, todavía no existe ningún remedio para su curación, por lo que la prevención sigue siendo la mejor defensa contra el VIH.

SI DA:

. Compartir jeringas, agujas, hojas de afeitar, tijeras...
. Relaciones sexuales con penetración sin preservativo con una persona infectada.
. Embarazo de una mujer contagiada ( a su hijo ).

NO DA:

. Picaduras de insectos.
. Animales domésticos
. Compartir ropa, cubiertos, vajilla...
. Caricias, besos...
. Convivir con personas afectadas.

El SIDA debe ser una preocupación.. Siguiendo las medidas preventivas se puede disfrutar de unas relaciones sexuales sanas y gratificantes.
Un seropositivo es un portador del VIH. Un enfermo de Sida es un seropositivo que ha empezado a desarrollar las infecciones características de la enfermedad. Ambos pueden contagiarla.

¿Cómo protegerse de las ETS?

Para protegerse contra las enfermedades de transmisión sexual, lo mejor es tener una información completa acerca de sus causas, formas de contagio, tratamiento... Como esto ya lo hemos explicado antes, para completar no estaría de más recordar las siguientes recomendaciones:
. Usar siempre correctamente el preservativo cuando haya penetración y mejor aún durante toda la relación.
. Si no se dispone de preservativo, o simplemente no se desea llegar a la penetración, conviene practicar el sexo más seguro por medio de besos, caricias, masturbaciones...
. Realizar una correcta higiene de los genitales. El lavado se hará de delante hacia la zona anal y nunca al revés, en el caso de las chicas.
. No abusar de las duchas vaginales.
. Cambiar de tampones por lo menos tres veces al día.
. Acudir al médico sin ningún miedo cuando aparezca algún síntoma anormal en la piel o mucosas genitales.
. Realizar revisiones ginecológicas de forma periódica.
. N o automedicarse ni abusar de los antibióticos.

DROGAS Y SEXO

Conviene desterrar de una vez por todas esas falsas creencias que asocia el consumo de drogas con el aumento del deseo y la potencia sexual. La realidad confirma día a día que, tras los primeros efectos aparentemente de euforia, todos los tóxicos ingeridos, inyectados o inhalados, no sólo inciden negativamente en la calidad de las relaciones sexuales, sino que su adicción puede provocar secuelas muy graves para la sexualidad y la salud en general.
Existen tres grandes grupos en los que pueden clasificarse las drogas, según sus efectos sobre la actividad del sistema nervioso central: depresores (alcohol, morfina, heroína...); estimulantes (anfetaminas, cocaína...) y perturbadores (LSD, marihuana, hachís, pegamentos y colas...).
Veamos algunas de las consecuencias que pueden ocasionar las drogas de mayor consumo:
Depresores del sistema nervioso central

Alcohol
. Desinhibición.
. Dificultad para tener la erección y para mantenerla.
. Disminución de la intensidad del orgasmo masculino. Dificultad de lubricación y orgasmo en la mujer.
. Descontrol y disminución de la percepción del riesgo. . Más posibilidades de contraer ETS.
. Trastornos neurológicos, vasculares, hepáticos...
. Malformaciones fetales.

Morfina y heroína
. Dificultades de erección y eyaculación.
. Apatía sexual.
. Disfunción orgásmica.
. Deterioro de la personalidad.
. Hepatitis B.
. Sida.
. Muerte por sobredosis.

Estimulantes del sistema nervioso central

Anfetaminas
. Lesión hepática
. Lesiones neurológicas.
. Ansiedad, taquicardia, temblores...
. Descontrol en la eyaculación.
. Impotencia.

Cocaína
. Crisis de ansiedad.
. Insomnio.
. Deterioro personal.
. Agresividad.
. Impotencia sexual.
. Disfunción del deseo sexual.
. Disfunciones eréctiles.
. Priapismo (erección más duradera de lo normal, con dolor).
. Euforia/ depresión.

Éxtasis

. Trastornos graves del sistema nervioso central. . Disfunciones sexuales generalizadas.

Perturbadores del sistema nervioso central

Alucinógenos (LSD)
. Alteración de la conciencia y de la personalidad.
. Paranoia.
. Crisis de excitación.
. Pérdida de contacto con la realidad.

Marihuana
. Pasividad o euforia.
. Episodios de persecución.
. Puede haber dificultad para llegar al orgasmo.
. El Consumo Constante puede reducir el interés por el sexo.
. Disminución de la lubricación vaginal en mujeres.
. A largo plazo: inhibición de la producción de hormonas masculinas y esperma.
. A dosis altas: alteraciones en el embrión y feto y riesgo de aborto.

Pegamentos y colas
. Altamente tóxicos.
. Daño cerebral.

Quien crea en los poderes afrodisíacos de las drogas debería tener en cuenta que para que la sexualidad pueda desarrollarse satisfactoriamente es necesario gozar de una buena salud general, lo cual incluye un correcto funcionamiento del sistema nervioso central y, Como ya hemos visto, éste se ve gravemente alterado por sus efectos. El Consumo de drogas, más que despertar la libido, lo que hace es anularla.



Dr. Pedro Barreda

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